Todavía uso un lector de RSS y no, no me da vergüenza ninguna
Mientras el mundo se deja alimentar por algoritmos que deciden qué merece tu atención, hay un puñado de personas que todavía leen internet como en 2005: con una lista de fuentes elegidas a mano y sin que nadie les diga qué debe importarles. Esta es una defensa sin complejos de esa rareza.